Nadie te ha enseñado a leerla, y no es casualidad. Aquí tienes dos facturas reales —una de vivienda y una de negocio— con los datos del titular suprimidos. Pasa por encima de cualquier línea y te explicamos qué es, de dónde sale ese número y si te están cobrando de más.
Factura real de un suministro doméstico. Todo lo que identifica al titular está suprimido del documento.
Factura real de un local de negocio. Todo lo que identifica al titular está suprimido del documento.
En ninguna de las dos facturas hay nada ilegal ni raro. Hay lo de siempre: una potencia que se contrató por defecto y nadie revisó, un servicio que nadie recuerda haber pedido y un contrato que lleva años renovándose solo.
3,450 kW contratados en los dos tramos, y el contador ha registrado picos de 4,580 kW en el último año. No es que pague de más: es que se le va la luz cuando junta varios aparatos.
5,35 € al mes de asistencia en el hogar, en una factura aparte que no sale en el número de la portada. En muchos casos duplica lo que ya cubre el seguro de la vivienda.
La fecha de fin de contrato es de 2023 y se renueva sola cada año desde entonces. El precio de la energía se ha quedado donde estaba: 0,259389 €/kWh en las horas no elegidas.
12,29 € en un solo mes por energía reactiva. Es dinero que se paga sin recibir nada, y se elimina con una batería de condensadores dimensionada para el local.
8 kW contratados en punta frente a 22,52 kW de máxima registrada en el año. Este mes no hubo exceso, pero en los meses en que se supera se factura penalización.
Fecha fin 09/07/2026, dos días después de esta factura. Es el momento exacto para pedir ofertas sin penalización, y el que casi siempre se pasa por alto.
Observaciones tomadas de los propios documentos. Tu caso será distinto: por eso el estudio se hace sobre tu factura real, sin coste y sin compromiso.
La matrícula de tu punto de luz. No cambia nunca, ni cambiando de compañía. Es el único dato que necesitas para pedir una oferta.
Una te vende la luz y se cambia cuando quieras. La otra es la dueña de los cables de tu calle: te toca por zona y no se elige.
Lo que pagas por poder encender, no por encender. Fijo todos los días del año, uses la luz o no.
Los kilovatios-hora que gastas de verdad. Es la parte que se negocia al cambiar de oferta.
Punta, llano y valle. Las horas caras, las intermedias y las baratas. Fines de semana y festivos, todo valle.
El contador guarda tu pico máximo de demanda. Es el dato que dice cuánta potencia necesitas de verdad, y viene impreso en la factura.
Penalización por pasarte de la potencia contratada. En empresas se factura; en casa, salta el diferencial y se va la luz.
La que los motores toman y devuelven sin trabajar. No aparece en viviendas, sí en negocios, y se corrige con una batería de condensadores.
La parte regulada que va a las redes y al sistema. Es idéntica en todas las comercializadoras: ahí nadie te puede mejorar nada.
Hasta 15 kW, 2.0TD: dos potencias y sin reactiva. Por encima, 3.0TD, con seis potencias, seis precios y penalización por reactiva.
Sube tu factura y Atlas AI hace con ella lo mismo que acabas de leer: la desmonta línea a línea, la compara con más de 20 comercializadoras y te dice dónde estás pagando de más. Sin permanencia, sin coste y sin cambiar nada hasta que tú lo decidas.